|
PARA
REFLEXIONAR
¿Tienes
un buen testimonio?
Por
la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque
lo traspuso Dios; y antes que fuera traspuesto, tuvo testimonio de
haber agradado a Dios. HEBREOS 11:5
Se suele afirmar que una imagen dice más que mil palabras.
También sucede que nuestra conducta, nuestro comportamiento, pregona
con más claridad lo que somos que nuestras palabras o nuestra profesión
de fe. Lo advirtamos o no, cada cristiano tiene un testimonio. Somos
testigos aunque no abramos nuestros labios y hablemos de nuestra fe.
No cabe ninguna duda de que las personas dirán algo acerca de ti y de
tu fe después de observarte.
Como cristiano, nuestro testimonio es para bien o para mal.
No puede ser de otra manera. Nuestro Señor dijo: “Este evangelio
del reino será predicado por testimonio (…), y entonces vendrá el
fin: “¿Tienes tú un buen testimonio? ¿Estás dando un testimonio
afectivo?
Mi hermano y yo, que somos pastores, nos encontrábamos en
la cafetería de una librería tomando un refresco. De repente se nos
acercó una joven que estaba en la mesa de al lado y nos dijo:
-¿Verdad que ustedes son pastores?
Estoy seguro de que también a ti te habrá ocurrido la
misma experiencia con tu compañero de asiento en el autobús, o con
la cajera de un negocio, o quizá con la peluquera que te corta el
cabello. Cuando andas con Dios y Jesús se revela en ti, hay alguien
que te preguntará: ¿Qué lo hace a usted tan diferente? ¿Por qué
siempre se le ve a usted gozoso? ¿Cómo puedo tener el mismo gozo y
la misma felicidad que usted manifiesta siempre? Tú podrías decirle:
“Permíteme que te hable de un amigo que me impulsa a ser así. A lo
mejor, has oído hablar de él. Se llama Jesucristo”.
Muchas veces no damos un buen testimonio porque no
caminamos con Dios, porque no gozamos de un compañerismo íntimo con
él, porque no vivimos en comunión con él. ¿Caminas con Dios? ¿Hablas
con él? ¿Lo complaces? ¿Testificas en su favor?
Dios desea que vivas en armonía con él. Desea revelarte
sus planes y los propósitos que tiene para ti. Desea que camines a su
lado. Dale a Dios la oportunidad que anhela: andar contigo para que
puedas dar un buen testimonio acerca de él, de su verdad y de su
amor.
|