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México
hundido en podredumbre
NINFA
BRACAMONTES
Herencia
maldita, Procampo viciado. Desde hace 15 años, nada ni nadie, mis
estimados amigos, puede quitar el estigma que arrastramos los
mexicanos: un país hundido en la podredumbre y la corrupción de sus
cínicos políticos. No nos hemos podido recuperar de la crisis, de la
violencia desatada en todo el territorio nacional, que no se siente lo
duro, sino lo tupido. El Centro de Investigación y Docencia Económica
hace días publicó una noticia que terminó por dar el tiro de gracia
a un país traicionado, mutilado, pisoteado por sus políticos
corruptos: Quizá todos sabemos, mis estimados, cómo masca la iguana
en ese círculo podrido hasta tuétano: el poder que da la política a
los funcionarios los vuelve locos, cínicos, soberbios desvergonzados.
Por eso hacen y deshacen con los recursos del pueblo. El título del
estudio del Cide es por demás gracioso: Políticos y funcionarios
ganaron millones. No debió decir “ganaron”; la realidad es que
robaron en el Procampo. Seis personajes se autonombran “los lobos de
la política agraria”. Qué lindos angelitos, ¿saben quiénes son?
Acomódense bien en sus asientos, traten de no comer aguacate cuando
estén disfrutando esta intrigosa columna. Les contaré las razones y
las sinrazones de una política mal diseñada: el subsecretario de
Agricultura de la administración de Carlos Salinas, Luis Téllez, fue
el verdadero hacedor de Procampo. Según Manuel Martínez, el
subsecretario en ese entonces siempre defendió el programa; sostenía
que iba a fortalecer la agroindustria y que terminaría con la pobreza
rural, pues duplicaría el ingreso anual de los campesinos. Sin
embargo, hoy los resultados, mis amigos, indican justo lo contrario. Sólo
para darle un margen y que usted se sienta menos enojado: la inyección
de fondos al Procampo es por 171 mil millones de pesos. Les mostraré
los pocas personas que integran el padrón: el primer subsidio es para
Sinaloa y Tamaulipas, 543 mil 970 productores, más o menos 96 mil
millones. Los otros 80 por ciento de productores con menos de cinco
hectáreas reciben 46 mil millones de pesos, según el padrón. Del
resto del dinero es mejor que haga usted la cuenta; es mucho dinero
que se dejan los políticos corruptos. Lo que nos faltaba: los narcos
reciben muchos chelines; no
cabe duda de que el rico es más rico, y el pobre, más pobre. Ni
hablar; la repartición es una burla, mis amigos. Los funcionarios sí
que no tienen progenitora: el dinero que recibieron los campesinos fue
la grandísima cantidad de 700 pesos anuales. ¿Cómo van a sembrar si
sólo para preparar una hectárea de tierra necesitan al menos mil
pesos? La verdad, no entendía por qué los humildes señores, cuando
van por el mentado cheque, corren a cambiarlo y todo se lo beben
mientras sus hijos se mueren de hambre, porque ahora ni para tortillas
tienen; antes al menos comían tortilla con sal o con limón, pero
ahora estamos peor: ni siembra ni tierras, qué desgracia. Desde hace
años el gobierno mandó al infierno el campo; son los políticos los
únicos que disfrutan los recursos de los programas; por eso los
defienden a capa y espada, pues de dónde se mantienen si se los
quitan; nunca han trabajado en su vida. Los seis políticos siguen
activos; a algunos de esos príncipes los verán en el Congreso; cuánto
gusto me va a dar cuando les pregunten dónde está el billete que se
robaron, pues es mucho. Los contrarios, por quedar bien, harán un
circo maravilloso; muchos ya salieron esta mañana afilando su pico,
los quieren ver de frente. Se pondrá buena la fiesta, pues hay en el
aire varios millones de pesos. Digo, es un decir; ya han de estar en
Suiza o en las Islas Canarias. Son tan listos; de tarugos lo depositan
en Banamex; se los pueden decomisar, pues como dice el dicho: del
mismo cuero, correa. Cuando se vieron descubiertos estos politiquillos
se incomodaron entre ellos y comenzaron a echarse la bolita diciendo
que no saben a quién se le ocurrió que continuara el programa. No,
si el miedo no anda en burro. Agárrense con la señora Bety,
no se les olvide que con ella no se juega. Todos decían que como en
este momento de crisis alimentaria seguía el programa, que fue una
tontería; se sacaron los trapos al sol demasiado tarde, mis amigos,
se les cayó el telón, no quieren que la gente corrobore que sus
funcionarios son unos cínicos corruptos, que los únicos que
disfrutan los billetes del pueblo son los amigos, las familias, los
compadres de los gobernantes en turno. Un diario de circulación
nacional fue más allá; publicó que políticos del PRI y del PAN,
gobernadores, diputados, funcionarios, federales y locales, grandes
empresarios y hasta narcos, se han beneficiado del programa. Miles de millones de pesos
canalizados, destinados a hacer competitivo al campo mexicano, no han
rescatado de la pobreza a los productores. En cambio, sì han
acrecentado la miseria. Lo más cruel de todo este asunto es que los
empresarios adinerados, funcionarios, políticos y narcotraficantes
aperecen hasta cien veces en la lista. Cuando bien saben los tres
poderes de gobierno que lo que menos debieron descuidar es el campo,
hacen precisamente lo contrario, como si ellos fueran a tragar aire
cuando se termine por completo el maíz en nuestro país.
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CARTON |
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Contraportada |
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