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Aguas
negras afectan ventas en mercado de artesanías
*El
problema se agudiza por enfermedades gastrointestinales y de la piel
NOÉ
DOMÍNGUEZ MARIANO
Comerciantes
del mercado de artesanías
La Marina
, ubicado en la avenida 5 de Mayo, se quejan porque cada año en época
de lluvias bajan sus ventas debido al olor fétido de aguas residuales
que brotan por las alcantarillas cada vez que llueve. Además de ser
un problema turístico también lo es de salud, pues en otros periodos
algunos vendedores y menores de edad se han enfermado del estómago y
de la piel.
El comerciante Bernardo Benjamín
Morales, miembro de la mesa directiva de la organización de
comerciantes Doctor Ignacio Burgoa Orihuela (Los blancos), manifestó
que es muy positivo que el gobierno mande a lavar las calles del
primer cuadro de la ciudad; sin embargo mencionó que se debería
resolver el problema de raíz y no sólo dar paliativos, pues cada vez
que llueve surge el problema.
Esto porque las aguas negras que
brotan por las alcantarillas al otro día de la lluvia y la tierra que
baja de las zonas altas del anfiteatro de la ciudad, desfavorece la
actividad turística porque se da una mala imagen a los visitantes
que, al percatarse del problema, optan por irse a otro lado.
“Se junta el agua porque no tiene
salida a la laguna de Las Salinas, la barda de la marina impide el
paso del drenaje”, consideró el locatario.
Marcelino Cervantes Velásquez fue más
tajante, al decir que por el problema del agua pestilente bajan las
ventas ya que el turismo que llega al mercado se regresa por donde
vino al percibir el olor, “todos los años es lo mismo, y no hay
autoridad que pueda resolver la problemática; si no hay turismo no
hay ganancia y todas las administraciones municipales han ofrecido
resolverlo y nada”.
Mencionó que las inundaciones
comenzaron cuando la armada construyó una barda, hace más de 10 años,
y el año pasado se vieron en la necesidad de romperla pues el agua
aumentó unos
50 centímetros
, pero les acarreó problemas por lo que tuvieron que reparar la
construcción.
Las comerciantes, Esperanza González
Téllez y Gloria Álvarez Alonso, coincidieron al manifestar que esa
situación también es un problema de salud tanto para los locatarios
como para la gente que acude a comprar al mercado de artesanías, pero
los niños son los más perjudicados, pues ha habido casos de fiebre
tifoidea y problemas de la piel, “hay niños a los que no se les
quitan los granitos”.
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