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EDITORIAL
DIPUTADOS
DESTITUIDOS
Pese
a que
la Suprema
Corte
de Justicia de
la Nación
(SCJN) y el Instituto Nacional de Investigaciones Jurídicas (INIJ) de
la Universidad
Nacional
Autónoma de México (UNAM), recomendaron al Congreso del estado y al
Ejecutivo estatal que se realice la elección de gobernador el primer
domingo de julio de 2011, con el fin de empatar las elecciones
federales con las locales, todavía hay renuencia de los diputados en
acatar la orden.
Y
esto puede llevar a que los legisladores locales puedan no nada más
ser destituidos de sus cargos por desacatamiento a la resolución de
los magistrados de
la Suprema
Corte
, sino que también pueden ser sometidos a un juicio político si no
hacen a tiempo una reforma constitucional local.
Todavía
las fracciones legislativas de Guerrero no se pueden poner de acuerdo
en cuanto al año, mes y fecha de la elección del próximo mandatario
estatal, porque cada quien piensa que tiene la razón, respecto a las
propuestas que presentan y desoyen a las autoridades judiciales del país.
Mientras
que el presidente de
la Comisión
de Gobierno del Congreso local, Armando Chavarría Barrera, dijo que
los comicios deben realizarse el primer domingo de julio de 2011, el
presidente de
la Comisión
de Asuntos Políticos y Gobernación del mismo Poder Legislativo,
Jorge Salgado Parra, manifestó que deben de celebrarse el primer
domingo de julio del 2010.
Esto
anticipa que se encuentran metidos en un distanciamiento que puede
llevar a retardar la reforma constitucional local por más tiempo,
aunque hace unas pocas semanas supuestamente estaban de acuerdo en
fijar una fecha en la cual se llevará a cabo la elección del jefe
del Ejecutivo estatal.
Al
final de cuentas, la verdad sale al público: no hay tal acuerdo y
tampoco se han puesto al tanto, en forma consensuada, con el fin de
elegir al mandatario estatal, con el fin de empatar las elecciones con
las federales, como lo resolvieron en el Congreso de
la Unión
y en
la Suprema
Corte.
El
problema está por resolverse debido a que no hay acuerdo entre los
diputados, principalmente entre el PRD y el PRI, a quienes acompañan
los mini partidos que lograron meter a sus legisladores en el Congreso
local, supuestamente con el fin de lograr contrapesos políticos,
frente a un Poder Ejecutivo que se ha mostrado muy autoritario.
Si
los diputados no encuentran un punto de acuerdo con el fin de lograr
una reforma constitucional local, van a ser destituidos y hasta
sometidos a un juicio político por su irresponsabilidad en las
funciones de su encargo.
Pero
bien merecido lo van a tener porque les interesan más las posiciones
personales que todo el bienestar de la gente a la que dicen
representar, la cual no les importa una vez que llegan al poder, y a
la que desdeñan pese a que les dieron el voto que les pidieron
durante las campañas políticas, y que se olvidan fácilmente porque
reciben dinero a fin de enriquecerse.
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